Primera etapa del proyecto Olmos: un balance
Dos hechos han marcado el fin de una primera etapa del Proyecto Olmos: la subasta de (parte) de las 38 mil hectáreas del proyecto y la finalización del “túnel trasandino”, con el que será posible el trasvase de aguas del rio Huancabamba para irrigar las pampas de Olmos y la generación de energía. Ante estos hechos cabe recordar los procesos más importantes (y de mayor debate) alrededor de este proyecto y los temas pendientes luego de esta etapa:
El tamaño de los lotes: en un principio, la dimensión de los lotes se asignó de la siguiente manera: 35 lotes de 1,000 hectáreas y 6 de 500 haciendo un total de 41 lotes a un valor de $4250 por hectárea. Esta repartición motivó la preocupación del Observatorio, puesto que por la cantidad de hectáreas y el costo de las mismas era inviable que los pequeños y medianos agricultores accedieran a las tierras de Olmos. Al final el tamaño de los lotes cambió: 30 lotes de mil hectáreas; 10 de 500; 1 de 300; 1 de 270; 8 de 250 y 1 de 230. Sin embargo, ello no ha significado un cambio sustancial puesto que el 92% de las tierras de Olmos están orientadas a grandes grupos económicos, principalmente nacionales.
Los dueños de las tierras: el pasado 9 de diciembre nueve empresas se adjudicaron 19,000 hectáreas del proyecto Olmos. Entre las principales compradoras figura el Grupo Gloria (que compró 15,600 hectáreas) y la Agro American Michiquillay (que adquirió 1070 hectáreas).
Una segunda subasta de las tierras de Olmos está en camino y aún no se resuelven las denuncias de desplazamiento forzado de pobladores, en algunos sectores de la comunidad de Santo Domingo de Olmos. De acuerdo al Proyecto Olmos (Peot) se ha "compensado" a 64 comuneros, pero las condiciones de compensación no serían del todo justas.
Finalmente, se sostiene que el proyecto beneficiará a la población local porque se crearán miles de puestos de trabajo, principalmente como jornaleros o prestando servicios menores. Sin embargo, tomando en cuenta que la concepción inicial del proyecto Olmos buscaba promover la pequeña y mediana agricultura lambayecana, el balance del proyecto es negativo para estos sectores: los pequeños agricultores de Olmos esperaban participar directamente en el manejo de las tierras, tierra con riego y no un trabajo como peón.



